EL MÉDICO INTERNISTA ES EL MÉDICO DEL ADULTO


EDITADO POR:
Dr. Luis F. Chacín Álvarez
Dr. Mario Ogni Cechini
 
PRESENTACIÓN
 
Con gran placer la Junta Directiva de la Sociedad Venezolana de Medicina internista presenta a la comunidad médica venezolana y muy especialmente a nuestros colegas internistas esta nueva publicación, cuyo nombre refleja el amplio espectro de acción del médico internista generalista.
 
No tenemos ninguna duda en recomendar corno especialista idóneo para la atención integral de primera línea a toda persona adulta, desde la adolescencia en adelante, a un médico internista. No hay un médico mejor preparado para la atención integral de las personas a partir de la Segundo década de la vida, utilizando como plataforma de trabajo la evaluación médica experta del paciente, que comienza con la realización de una cuidadosa historia clínica. Principal instrumento diagnóstico inventado para la ciencia y el arte de la medicina, desde Hipócrates hasta nuestros días.
 
En el pasado siglo de la gran tecnología y en el promisorio que acaba de comenzar, es el médico internista el principal heredero de la tradición clínica, en establecer un diagnóstico y tratamiento basado en evidencias obtenidas por un diálogo médico-paciente bien orientado y un examen físico exhaustivo, corroborado luego par una experta selección del mínima de exámenes complementarios indispensables para confirmar dichas impresiones clínicas y guiar objetivamente la mejor terapéutica posible.
 
Con frecuencia muchas personas desconocen qua es la medicina interna. Y queremos aprovechar esta obra para contribuir a despejar esta frecuente duda o confusión por parte del público. La medicina interna nació a finales del siglo pasado en Alemania, Francia y Estados Unidos en momentos en que se producía un verdadero renacimiento de conocimientos bacteriológicos, bioquímicos, filosóficos, radiológicos y anatomo-patológicos. En Venezuela para esa época podríamos citar a F. A. Risquez, Santos Dominici y José G. Hernández como precursores, cultivadores distinguidos de ésta tendencia médica.
 
La forma más sencilla de definir al médico internista es lo de reconocerlo como "el médico del adulto" experto en la atención primaria y continuada del adolescente hasta el anciano. Su campo de acción es amplio excluyendo la infancia pues la atención especializada del niño corresponde al médico pediatra ("El pediatra es el médico internista del niño", podemos decir también que el internista es como "el pediatra del adulto"). No es función del internista la realización de procedimientos quirúrgicos, aunque si participa en el diagnóstico de situaciones quirúrgicas y en la evaluación general y cardiovascular preoperatoria, así como en la atención postoperatoria en especial de personas complicadas o con enfermedades crónicas. Tampoco atiende embarazos o partos, excepto cuando la embarazada presenta complicaciones o alecciones médicas agudas o crónicas y entonces participa en su atención en estrecha colaboración hacia el médico obstetra.
El médico internista se forma en residencias de postgrado universitarias en su gran mayoría, durante tres exigentes años de estudio y trabajo. durante su formación hospitalaria el internista adquiere los hábitos profesionales que caracterizan su diario ejercicio médico, atendiendo con destreza las múltiples y variadas quejas y motivos de consulta que se realizan en el hospital, desde las aparentemente más sencillas hasta las más complejas que amenazan o comprometen la vida del paciente.
 
Las consultas externas, la orientación de triaje, las solos de emergencia y de hospitalización son los territorios donde el internista desarrolla su diaria actividad. El médico internista sabe enmarcar la queja del paciente, la enfermedad aguda o crónica que padece en cada uno de los pfianos que conforman el concepto de salud: biológico, mental o social. Considera al hombre sano o enfermo como una pieza valiosa en el tablero de ajedrez que es la comunidad donde discurre su entorno social, familiar y laboral. Es característico la curiosidad científica y permanente actualización de este especialista a través de libros, revistas científicas periódicas, jornadas, cursillos y congresos científicos, y en los últimos años par Internet.
 
Participa activamente en la docencia médica siendo internistas la gran mayoría de los profesores universitarios que enseñan a las jóvenes generaciones que cursan estudios de medicina cómo se diagnostican las enfermedades (Clínica médica), como se previenen y como se tratan (terapéutica). Su función docente se extiende más allá de las aulas de clase y de la enseñanza a la cabecera del paciente para integrar equipos de educación terapéutica a los pacientes crónicos y a la comunidad con riesgo de padecerlas. Además realizan investigación médica en estos aspectos, así como también en temas de epidemiología y salud publica. La preparación humanista y ética del internista es sólida y está dirigida a comprender el entorno sociocultural de sus pacientes, debe poder comprender y hacerse comprender por todo tipo de enfermos o personas sanas que en los llamados "chequeos" preventivos solicitan preservar su salud.
 
El hombre es un átomo social que merece eficiente atención individual y a la vez debe ser considerado parte de un todo comunitario. Prevenir enfermedades actuando sobre el hombre sano a nivel de cada consulta y sobre la comunidad a través de la divulgación y educación sanitaria es un firme propósito de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna que es la asociación científica que desde su fundación en 1956 aglutina a los internistas venezolanos. Fue la prevención de las enfermedades más importantes en nuestro país la ponencia central del x Congreso Venezolano de Medicina Interna y sirvió de motivación para que estos conceptos fuesen recopilados en la publicación "Prevención y Medicina Interna", cuya distribución entre los médicos internistas y médicos de salud pública en todo el país significó un valioso aporte bibliográfico.
 
Como responsable editorial de la obra "El Médico Internista ES el Médico del adulto" estoy seguro que los muy variados capítulos que recogen las actualizadas revisiones realizadas par un distinguido grupo de expertos será de gran utilidad para nuestros objetivos de actualización médica continua.
 
Finalmente deseo agradecer a mis compañeros de la Junta Directiva de la SVMI, muy especialmente a su Presidente Dr. Mario Ogni, a los distinguidos colegas autores de los capítulos y al laboratorio Servier por el apoyo prestado a este proyecto.
 
Dr. Luis E. Chacín Álvarez
Secretario General de la
Sociedad Venezolana de Medicina Interna
Editor
 
Publicación de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna
Caracas – Venezuela, 2000.